Una ola polar de inusual intensidad se instaló sobre Argentina desde el lunes, provocando heladas generalizadas en gran parte del país. El fenómeno alcanzó su punto máximo el martes y se extendió hasta este miércoles, que se convirtió en el día más frío del año.
Durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, el termómetro registró temperaturas propias de las jornadas más extremas del invierno, tanto en el conurbano bonaerense como en la Ciudad de Buenos Aires y otras regiones. Uspallata, en Mendoza, lideró el ranking nacional con -10 °C, seguida por Malargüe con -7,9 °C y Jáchal, en San Juan, con -4,7 °C.
El frío polar no se limitó a las provincias del centro: las heladas agronómicas —cuando la temperatura del aire desciende por debajo de los 3 °C— se extendieron hasta el norte del país. Según datos de Meteored, más de 60 localidades fuera de la Patagonia estuvieron bajo este umbral térmico.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas amarillas por temperaturas extremas de frío en provincias del centro, norte y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La combinación de cielos despejados y vientos calmos favoreció la pérdida de calor desde el suelo hacia la atmósfera, intensificando el enfriamiento nocturno.
Entre las zonas afectadas se encuentran el noroeste de Buenos Aires, Capital Federal, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe, La Pampa, Córdoba, Chaco, Formosa, San Luis, norte de Mendoza, norte de San Juan, La Rioja, este de Santiago del Estero, norte de Salta y el sureste de Jujuy.







