El Gobierno anunció un programa por $2 billones para ampliar el financiamiento para primera vivienda. Inmobiliarias de Canning ven una oportunidad, aunque advierten que su impacto dependerá de cómo se implemente.
El anuncio del Gobierno nacional para impulsar nuevamente los créditos hipotecarios abrió expectativas dentro del mercado inmobiliario de Canning, una zona donde conviven casas en barrios privados, condominios, departamentos y una creciente cantidad de desarrollos en construcción.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó el miércoles 26 de agosto un programa mediante el cual el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) destinará hasta $2 billones a depósitos en entidades financieras, para que los bancos utilicen esos fondos exclusivamente en créditos destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda. Los préstamos deberán tener un plazo mínimo de 15 años, una tasa máxima de UVA +7,5% y un tope de 150.000 UVA que a valores actuales equivale a aproximadamente $314 millones o US$205.000. La cifra en dólares es estimativa, ya que tanto la UVA como el tipo de cambio varían diariamente.
Las inmobiliarias de Canning
En Canning, el sector sigue mostrando movimiento, aunque con un comprador más cuidadoso. Martín López, de Valdi Inmobiliaria, explicó que actualmente la mayor parte de las búsquedas para vivienda se concentra entre los USD 100.000 y USD 270.000, principalmente en casas dentro de complejos urbanísticos y condominios.
También destacó el crecimiento de los departamentos, tanto para vivienda como para inversión y renta, además de la aparición de desarrollos, oficinas y propuestas comerciales que se venden desde pozo con alternativas de financiación.

Sin embargo, López advirtió que las consultas disminuyeron respecto de otros momentos y que cambió el comportamiento de quienes buscan una propiedad: actualmente comparan más opciones y necesitan mayor certeza antes de cerrar una operación.
En ese escenario, considera que mejores condiciones hipotecarias pueden incorporar nuevos compradores, aunque no espera una transformación inmediata. “Una mejora en las condiciones de financiamiento podría ampliar y fortalecer ese segmento de la demanda.
Sin embargo, considero que, al menos en el corto plazo, no será un factor sustancial de transformación del mercado”, señaló.
Uno de los límites particulares que encuentra Canning es la documentación de las propiedades. Según López, no todos los inmuebles de los complejos urbanísticos cumplen con los requisitos dominiales necesarios para ser financiados por un banco, por lo que el eventual crecimiento de la demanda mediante créditos no alcanzaría por igual a toda la oferta disponible.
Desde Mayra Ferreyra Estudio Inmobiliario también observan el anuncio como una posibilidad para dinamizar el sector. “Creemos que el crédito no solo facilita el acceso a la vivienda sino que cumple una función social, actuando como un multiplicador de la economía”, sostuvo Ferreyra, quien consideró que ese efecto puede sentirse especialmente “en una zona como Canning donde el crecimiento inmobiliario tiene un impacto realmente fuerte”.
Ferreyra señaló, además, que actualmente existen numerosas casas aptas para crédito pero una demanda todavía limitada, por lo que la aparición de nuevas alternativas de financiamiento podría volver a colocar esas propiedades dentro del radar de potenciales compradores.

De todos modos, pidió cautela. El anuncio de Caputo establece las condiciones generales del programa, pero los bancos todavía analizan su participación y la instrumentación concreta de las líneas. El propio sector financiero recibió favorablemente la iniciativa, aunque distintas entidades esperan conocer la reglamentación antes de definir cómo trasladarán ese fondeo a sus clientes.
“De todos modos es importante ser cautos porque el verdadero impacto lo vamos a poder medir cuando conozcamos cómo se instrumentan los créditos, las condiciones que van a ofrecer los bancos y quiénes van a poder acceder”, remarcó Ferreyra.
Para el mercado de Canning, entonces, la expectativa está abierta. El crédito podría ampliar el universo de compradores y generar nuevas operaciones, pero su efecto real dependerá de las condiciones bancarias, la capacidad económica de las familias y de cuántas propiedades de la zona puedan efectivamente ingresar en una operación hipotecaria.







