Economía

El FMI desembolsa US$ 1.000 millones y las reservas del BCRA alcanzan su mayor nivel desde 2019

El Fondo Monetario aprobó un nuevo giro tras la segunda revisión del acuerdo, aunque advirtió sobre desafíos en la acumulación de reservas y la necesidad de reformas estructurales.

Foto enviada por WhatsApp el 26/5/2026Foto enviada por WhatsApp el 26/5/2026

El Fondo Monetario Internacional realizó un desembolso de US$ 1.000 millones a la Argentina, lo que llevó las reservas brutas del Banco Central a US$ 47.800 millones, el nivel más alto desde octubre de 2019. El giro corresponde a la segunda revisión del programa acordado en abril de 2025, cuando el gobierno de Javier Milei solicitó un préstamo de US$ 20.000 millones.

Tras casi cinco meses de negociaciones, el directorio del organismo aprobó la semana pasada el desembolso y destacó "resultados impresionantes" desde fines de 2023, como la baja de la inflación, el superávit fiscal y la desregulación económica. Sin embargo, el Fondo volvió a señalar preocupaciones sobre el frente externo, ya que la meta de acumulación de reservas netas pactada para diciembre de 2025 fue incumplida "por amplio margen", con un desvío de US$ 10.000 millones respecto del objetivo.

El informe atribuyó la caída de reservas a la demora en su reconstrucción, la salida de capitales privados, la cobertura cambiaria previa a las elecciones y las ventas de dólares realizadas por el Banco Central y el Tesoro para contener la tensión financiera. A pesar de esto, desde comienzos de 2026 se registró una mejora parcial, con un aumento de US$ 4.800 millones en las reservas netas gracias a compras del Banco Central, préstamos REPO, emisiones de deuda y un mejor clima financiero.

El organismo advirtió que el respaldo financiero extraordinario debe ser transitorio, ya que el país depende actualmente de los REPOS, solicitó garantías por US$ 4.000 millones a organismos multilaterales y acordó un swap con el Tesoro de Estados Unidos.

En esa línea, el Fondo remarcó la necesidad de que Argentina vuelva a los mercados internacionales de deuda y acumule al menos US$ 8.000 millones adicionales de reservas netas en 2026. También respaldó el esquema de bandas de flotación, aunque insistió en una mayor flexibilidad del tipo de cambio, ya que el peso se apreció alrededor de 13% en términos reales desde fines de 2025.

El organismo consideró clave reconstruir un colchón de reservas antes de las elecciones de 2027 y alertó que las dudas sobre la continuidad de las políticas económicas podrían generar una nueva corrida y volatilidad financiera.

En cuanto a la actividad, el Fondo proyectó un crecimiento económico del 3,5% en 2026, aunque advirtió que la recuperación es desigual, con la construcción y la industria rezagadas, un mercado laboral débil y el crédito restringido.

Sobre la inflación, el organismo señaló que la desaceleración continúa, pero "se frenó" en los últimos meses tras la tensión cambiaria de 2025 y el ajuste de precios regulados. Estimó que podría cerrar en 25% anual y recién bajar a un dígito hacia 2028.

El informe también destacó el superávit primario de 1,4% del PBI en el último año y mantendrá el mismo objetivo en 2026. No obstante, pidió profundizar reformas estructurales, incluyendo cambios en el sistema tributario y previsional, y una reducción más acelerada de los subsidios.