El hecho habría ocurrido durante la mañana de este jueves en la zona de Andrómaco, en las cercanías de la calle Chagas.
Según le informaron los dueños de la mascota al Diario Canning, todo se habría desencadenado alrededor de las 7:20, cuando, por un desperfecto en el portón de la vivienda, este habría quedado abierto.
En esas circunstancias, la perra, llamada Iana y descripta por la familia como muy inquieta, habría logrado escabullirse hacia la vía pública.
Siempre de acuerdo al relato de los propietarios, minutos más tarde habría comenzado a incrementarse el tránsito vehicular sobre la calle Chagas, presuntamente por el movimiento habitual vinculado al ingreso escolar.

En ese contexto, un vehículo de gran porte, la habría embestido a alta velocidad.
Mientras tanto, la madre de la familia habría advertido la ausencia de la mascota al llamarla dentro de la vivienda sin obtener respuesta. Al acercarse al portón para inspeccionarlo, habría notado que se encontraba entreabierto. Luego de ingresar nuevamente a la casa para cambiarse y colocarse las zapatillas, habría salido a buscar al animal y, en ese momento, habría escuchado el llanto de una perra.
Cerca de las 7:50, según indicaron, un vecino les habría enviado un mensaje consultando si Iana se encontraba fuera de la vivienda. Al salir a la calle, la familia encontró a la perra tendida en la vía pública junto al vecino. Como consecuencia del impacto, el animal habría sufrido una fractura de cadera y severas laceraciones en el abdomen.
Posteriormente, otro vecino manifestó que una camioneta Ford Raptor y una Volkswagen T-Cross habrían pasado a alta velocidad por la calle Chagas en ese mismo lapso, e incluso aseguró que uno de esos vehículos casi lo habría atropellado.
De acuerdo con lo informado por la familia al Diario Canning, la mascota finalmente murió a raíz de las heridas sufridas. Los propietarios reclaman que se esclarezcan las circunstancias del hecho y buscan determinar qué vehículo habría sido el responsable del accidente.







