Correo desde Madrid: Aquí no queda sitio para nadie... todo "petado"
Entre el turismo y la inmigración, los españoles se acostumbraron a convivir en espacios abarrotados. En ese contexto, sorprendentemente, las cosas igual funcionan.
Autor
Entre el turismo y la inmigración, los españoles se acostumbraron a convivir en espacios abarrotados. En ese contexto, sorprendentemente, las cosas igual funcionan.