Vecinos de Canning se reunieron este viernes frente a las oficinas de Edesur en San Vicente para denunciar el mal funcionamiento del servicio eléctrico. Durante el encuentro expusieron problemas recurrentes de microcortes, cortes prolongados y baja tensión, una situación que, según señalaron, les impide utilizar electrodomésticos y los obliga a realizar gastos adicionales en estabilizadores y grupos electrógenos.
Luis, vecino del barrio Cruz del Sur, detalló la frecuencia de los inconvenientes: “Tenemos 20 microcortes por día, unos 10 cortes continuos por mes y baja tensión constante”. Además, indicó que desde la empresa hubo un primer contacto institucional: “Nos habló la jefa de la sucursal y dijo que la parte técnica nos ofrece una reunión la semana que viene para ver qué solución dan”.
Las consecuencias en la vida cotidiana también fueron uno de los ejes del reclamo. Alejandra contó que “me fui el 31 de mi casa sin luz y cuando volví el primero había vuelto, pero con los microcortes saltó la térmica, así que todo lo que había en la heladera fue para tirar. La verdad es una vergüenza y estamos muy cansados ya”. En la misma línea, María sostuvo: “Compramos toda la comida para las fiestas y estuvimos todo el 31 y el 1° sin luz. Es como una burla, es una falta de sensibilidad y no dan respuesta”.

Juan Carlos, vecino del barrio El Rebenque, fue contundente en su planteo y advirtió sobre situaciones de mayor gravedad: “Son unos sinvergüenzas, acá hay gente electrodependiente, todos estamos al día con boletas de más de 300 mil pesos, un robo. Además, la gente que tiene grupo electrógeno tiene que pagar 200 mil pesos de nafta. Edesur se tiene que ir y Argentina se tiene que replantear si conviene tener empresas que después son monopolios y no los puede sacar nadie”.
Daniela, vecina de San Vicente desde hace tres años, afirmó que la problemática es constante: “Desde siempre es la baja tensión. Los artefactos no prenden, a la heladera le cuesta arrancar, el lavarropas es imposible”. Relató que tuvo que invertir en un elevador de tensión “porque era inevitable, se me iba a quemar todo”, y remarcó que trabaja con internet y “necesito que haya energía eléctrica”. “No nos dan bola, es algo de todos los días”, concluyó.







