Leandro Paredes regresó a la Argentina luego de la final de la Copa del Mundo y fue recibido por vecinos, chicos y familiares en la puerta de su casa en el country Saint Thomas Este Oeste, en Canning.
El mediocampista de Boca Juniors se tomó unos minutos para saludar a quienes lo esperaban, firmó autógrafos y se sacó fotos con los presentes, que se acercaron para brindarle su apoyo y afecto.
A pesar del resultado adverso en la final mundialista, Paredes respondió con gestos de cercanía hacia los vecinos de Canning, donde reside desde hace tiempo. El futbolista eligió vivir en esta localidad por su proximidad al predio de entrenamiento de Boca Juniors en Ezeiza, una zona donde también residen otros jugadores vinculados al fútbol profesional.







