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Los desfibriladores, héroes silenciosos en Canning que ya salvaron más de una vida

En los barrios privados de Canning destacan la importancia de contar con estos equipos ante emergencias cardíacas. Se utilizaron varias veces.

Foto enviada por WhatsApp el 30/7/2026
Echeverría del Lago y el desfibrilador

La presencia de desfibriladores automáticos y la capacitación en maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte ante una emergencia cardíaca. Así lo reflejan distintos testimonios de vecinos de Canning, que recordaron situaciones en las que estos dispositivos fueron fundamentales para asistir a personas que sufrieron descompensaciones.

Uno de esos casos ocurrió durante un partido de la categoría Senior de fútbol intercountry en septiembre de 2024.

Jorge Núñez, director técnico de El Ombú, recordó el dramático momento que vivieron cuando uno de los futbolistas, Roberto Goycochea, se desplomó en plena cancha.

“Roberto Goycochea estaba jugando y se desvaneció. Le hicimos RCP y yo estaba tramitando que trajeran el desfibrilador. Cuando llegó lo conectamos y, al ser automático, trabajó solo. Por suerte lo volvió a la vida”, relató.

El entrenador señaló que pronto se cumplirán dos años de aquel episodio y que todavía permanece muy presente en la memoria de quienes estuvieron allí. “Van a ser dos años de lo que pasó. Fue un momento de mucha tensión y nerviosismo porque teníamos a Roberto sin vida y el golpe del desfibrilador lo revivió”, recordó.

Núñez destacó además la importancia de que existan estos equipos y de que las personas sepan cómo actuar mientras llegan los servicios de emergencia.

En la misma línea se expresó Leo Gomila, presidente de Echeverría del Lago, quien remarcó que el desfibrilador del barrio no solo ha sido utilizado en situaciones relacionadas con el deporte. “Es muy importante no solo para el fútbol sino que también ha sido utilizado para vecinos. Los chicos de la guardia hicieron reanimación a una vecina, por lo que es importante que se sepa usar”, explicó.

Gomila recordó además otro episodio ocurrido años atrás que demuestra el valor de contar con estos dispositivos disponibles. “Hace cinco años unos vecinos de un barrio cercano tuvieron un problema y vinieron hasta la guardia para usar nuestro desfibrilador”, comentó.

Para el presidente del barrio, además del equipamiento resulta indispensable la capacitación y mantener la calma durante una emergencia. “El buen uso es importante. Es importante la capacitación. Cuando alguien se descompone hay que tener tranquilidad porque se puede cometer un error. Cuando pasa algo, la guardia tiene números de médicos vecinos a quienes puede llamar para ver si pueden acercarse a dar una mano”, sostuvo.

Finalmente, destacó que la respuesta ante este tipo de situaciones es posible gracias al trabajo coordinado de distintas personas. “Esto es un trabajo en conjunto. De Fede, coordinador de fútbol, la gente de la administración, la guardia y los médicos del barrio que siempre están a disposición cuando los llaman en estas ocasiones”, concluyó.