Con 17 años y entrenando en La Providencia, Bruno Temi alcanzó la final de la Etapa 2 del Pro Tour AAT en Club Atlético Independiente; quiere asentarse en Pro Tour y luego jugar Futures M15 y M25.

Bruno Temi, de 17 años y oriundo de Monte Grande, atraviesa un momento clave en su incipiente carrera tenística. Empezó a jugar a los 4 años y durante su infancia compatibilizó el tenis con el fútbol, pero tras la pandemia decidió enfocarse exclusivamente en el tenis y los resultados comenzaron a acompañarlo. En categorías formativas se ubicó entre los diez mejores del país en sub 14 y sub 16, logros que le dieron protagonismo y confianza para afrontar el paso al circuito profesional.
Hace dos semanas Bruno disputó su primera final en un torneo profesional mayor: la Etapa 2 del Pro Tour de la Asociación Argentina de Tenis, organizada en el Club Atlético Independiente. En la definición se enfrentó a Mikito Macarone y cayó por 6-1 y 6-2. Pese al resultado, la experiencia se percibe como un avance importante en su trayectoria. “Estoy muy contento porque es un esfuerzo diario muy grande, no solo mío sino también de mi familia y todos los que me acompañan en el proceso”, declaró el joven tras la final, destacando el papel del entorno cercano en su crecimiento.
La transición del junior al profesional no es sencilla y Bruno lo reconoce: “Adentrarse al profesionalismo es muy complicado. Aparte es la primera etapa del tenis profesional acá en Argentina, pero esperamos dar el próximo salto”, afirmó, con la claridad propia de quien tiene un plan concreto. Su objetivo inmediato es consolidarse en los torneos Pro Tour, mejorar resultados y, a partir de allí, dar el salto hacia los Futures M15 y M25, donde aspira a sumar experiencia y puntos para escalar en el ranking.
Desde julio de 2025 entrena en La Providencia, en la academia de Stani Ichkov ubicada en el country de la Ruta 52. Llegó junto a su preparador físico, Marcos Sánchez, y desde entonces desarrolla una exigente rutina: doble turno diario, con preparación física por la mañana y dos sesiones de tenis en la jornada. Ese compromiso cotidiano explica en buena medida el avance que le permitió llegar a una final profesional a tan corta edad.
La final en Independiente dejó, además del resultado, enseñanzas competitivas que Bruno y su equipo podrán analizar: la diferencia de ritmo y experiencia frente a rivales consolidados en el circuito, la necesidad de incrementar la consistencia en los puntos decisivos y la importancia de traducir la preparación física y técnica en recursos tácticos durante los partidos. La derrota ante un oponente como Mikito Macarone sirve como referencia sobre los aspectos por mejorar y las variables a trabajar para obtener triunfos en rondas finales.
El camino que Bruno visualiza es pragmático: establecerse en el Pro Tour argentino, buscar campeonatos dentro de esa estructura y luego intentar competir en los Future M15 y M25. Ese trayecto, habitual entre jóvenes que dejan el circuito junior, exige paciencia, constancia en la preparación y capacidad para resistir altibajos propios del inicio de una carrera profesional.
La historia de Bruno Temi reúne componentes clásicos del semillero tenístico local: talento desde temprana edad, apoyo familiar, entrenamiento intensivo y un paso ordenado por las categorías hasta el profesionalismo. Entrenar diariamente en La Providencia bajo la dirección técnica de una academia y con un preparador físico personal muestra la estructura que sostiene su proyecto.
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