Saint Thomas Azul volvió a ganar un partido sobre el final después de estar en desventaja. En la cancha sur del country de la ciudad de Canning, Campos de Roca no pudo mantener la ventaja de dos goles, y los locales se llevaron un gran triunfo que los deja solos en la punta.
Después de ganar como visitante un partido difícil frente a Solar del Bosque, Saint Thomas Azul esperaba seguir en el camino de la victoria para mantener el invicto y la punta. Del otro lado, Campos de Roca quería llevarse el segundo triunfo del campeonato, después de haber empatado la fecha pasada 1 a 1 con Saint Thomas Rojo. Y así empezó el encuentro, con ambos equipos yendo al frente, buscando el arco rival e intentando jugar por abajo. Los locales buscando el juego que generaban Marcelo Bondariuk y Horacio Petus, por el lado de los visitantes, la velocidad y habilidad de Ricardo Ionno y Silvio Nobarvos, sumado a la efectividad del goleador del campeonato Fabián Cazenave, eran las armas para desnivelar el partido.
Fue el 9 de Campos de Roca, justamente, el que abrió el marcador. Cazenave pudo sumar para su cuenta personal y también para poner en ventaja a los visitantes que sorprendían desde el comienzo. A partir de ahí, Campos empezó a justificar el resultado, creando muchas llegadas y manteniendo la pelota en sus pies. Las imprecisiones de Saint Thomas crecían, al igual que la tranquilidad de los visitantes.
Faltando 7 minutos para el final del primer tiempo, otra vez, Fabián Cazenave aumentaba la diferencia para los visitantes, el equipo de camiseta blanca y amarilla encontraba el segundo tanto que le daba más tranquilidad y holgura para jugar los últimos minutos de la primera parte. Los nervios de los locales ya estaban acariciando las nubes, y no podían comprender el hecho de estar abajo por dos goles a esa altura del partido. La explicación era sencilla, Campos de Roca había planteado un muy buen partido, neutralizando a los jugadores de Saint Thomas, y aprovechando dos de las nueve situaciones que habían generado en el arco de Jorge Di Leo. Los locales tan solo generaron tres situaciones durante los primeros 40 minutos.
En el entretiempo, el entrenador de los Azules, Esteban “Gallego” Gonzalez, dio una charla motivadora para cambiar la tibia imagen de un equipo que parecía haberse olvidado de las buenas actuaciones anteriores. “Pero de lo que estamos haciendo ahora no podemos jugar”, fueron sus palabras. Y pareció que en el segundo tiempo, dieron resultado, sus palabras y los cambios, por supuesto. Ingresaron Luis Diaz, Edgardo Bovay, Eduardo Grosso, Juan Orlando y Alfredo Contarino. Crease o no, casi los mismas modificaciones realizadas en el partido frente al Solar, en donde Saint Thomas dio vuelta un resultado desfavorable.
El equipo de Canning encaró la segunda mitad apretando al rival y buscando el arco defendido por Alejandro Graziano. Las ganas superaban a las ideas, pero de esta manera Saint Thomas había metido a los visitantes en su propio campo. Y tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. El que rompió el cero en el arco de Campos fue Horacio Petus, con una exquisita definición de emboquillada ante la salida del 1 visitante. El 20 de Saint Thomas quedo solo y habilitado, luego de que los hombres de blanco y amarillo se quedaran pidiendo posición adelantada. El gol le daba esperanzas y aire a los locales que iban en busca del empate.
A los 8, Marcelo Bondariuk prueba de media distancia y su tiro se va apenas por arriba. Dos minutos después, el héroe del partido pasado, Juan Orlando, queda mano a mano con el arquero pero su disparo sale suave a las manos del 1. A los 11, Horacio Petus estrella la pelota en el costado del arco. Las situaciones de Saint Thomas crecían y parecía que Campos de Roca no iba a poder aguantar el temporal.
Pero a los 25 minutos del complemento, de contragolpe, Silvio Nobarvos no pudo ampliar la ventaja. Después de una gran jugada de Ricardo Ionno, el 10 definió a las manos de Jorge Di Leo. Encima, 2 minutos después Ionno tuvo su chance, que se fue apenas por arriba. En este momento, parecía que todo lo hecho en este segundo tiempo por Saint Thomas no iba a tener su fruto. Más allá de los 4 delanteros locales en cancha. Para colmo de males, a los 28, el árbitro del partido, a instancias del juez de línea, le cobra posición adelantada a Juan Orlando, cuando el delantero marcaba el empate.
Los locales no encontraban la forma de entrarle a la defensa de Campos de Roca, que estaba jugando un excelente partido. Los centros de Luis Diaz y de Horacio Petus quedaban en las manos de Graziano, y Marcelo Bondariuk no estaba en su mejor partido. Pero a los 32 minutos del segundo tiempo, la pelota le cae a Diaz, el 9 local solo frente al arquero la abre para Petus, y el número 20 le pega al arco… ¿Qué paso? ¡¡¡PENAL!!! Gritan desde el banco local. Cuando la pelota estaba por entrar al arco, Daniel Varde, el número 4 visitante detuvo la pelota con la mano, volando como si fuera el arquero. Fue expulsión para Varde y la posibilidad de empatar para los locales. El encargado de ejecutar el tiro penal fue Marcelo Bondariuk, quien definió de la misma forma que frente a Abril. Fuerte, al medio y abajo. Era el 2 a 2 con 7 minutos más lo que adicione el referí todavía por jugarse.
Pero el primero en crear una situación de gol fue Campos, otra vez el goleador Cazenave tuvo la chance de ampliar su cuenta personal y poner a su equipo arriba, pero su tiro se fue desviado. Y un minuto después, Nobarvos no le pudo ganar la pulseada a Di Leo, y luego de una gran jugada suya, el 1 local le saco el grito de gol de la boca con una espectacular atajada. De esa misma situación, Nobarvos intento hacer el gol olímpico, pero Di Leo pudo quedarse con la pelota en dos tiempos.
A esta altura, parecía que el empate iba a ser el resultado del partido. Pero en el segundo minuto de adición, un corner desde la izquierda pateado por Marcelo Bondariuk, cayó en la cabeza de Grosso y de ahí fue derecho al travesaño. Luego de rebotar en ese lugar, el encargado de empujarla y de vestirse nuevamente de héroe fue Juan Orlando. Si otra vez él fue el encargado de marcar el gol del triunfo para Saint Thomas en el segundo minuto de adición. Lo único que faltaba era el pitido de finalización del partido de la mano del árbitro, que llego un minuto después.
Otra vez ganó el Saint Thomas, otra vez tuvo que dar vuelta el partido, otra vez arrancó perdiendo, y otra vez el talismán secreto del “Gallego” Gonzalez, Alfredo Contarino, entró al campo de juego para que el resultado sea favorable a los Azules.





