El conjunto de Juniors que militaba en la segunda categoría consiguió esta semana el ascenso y el campeonato. El partido que definiría el campeonato no llegó siquiera a concretarse. El Sosiego tenía que enfrentar en su cancha a Idischland para conseguir los puntos que le faltaban para poder de una vez poner en el cielo el grito que contuvo durante todo el torneo, el grito de campeón para a partir de la próxima temporada pasar a jugar en la primera división del fútbol Junior de FACCMA.
Pero dicho encuentro no fue necesario. Idischland llegó a Canning con tan solo 8 jugadores en posibilidades de jugar por lo que el partido fue un trámite para entregar al local el triunfo. Menos de un minuto de juego oficial para que Darío Escandarani le de la despedida a la categoría anotando el gol que le daría el triunfo al aurinegro. Idischland sacó de cancha dos jugadores y el árbitro pitó el final del encuentro cuando la visita se quedó con seis jugadores. Después del pitazo, la fiesta. Ambos equipos jugaron un amistoso muy informal que sirvió como preliminar a los festejos por el ascenso. Risas, fútbol y cantos contra el eterno rival de enfrente. Luego del partido, la vuelta olímpica, las bombas de estruendo y el grito de campeón de un equipo que demostró una clara superioridad durante todo el transcurso del torneo y que se despide de la categoría “para nunca, para nunca más volver”.
Ariel Roman, técnico de El Sosiego “La clave para el ascenso fue el grupo”
Durante los festejos, Diario Canning habló con Ariel Roman, director técnico de El Sosiego campeón, sobre el importantísimo triunfo esta temporada y el ascenso.
DC: Antes que nada felicitaciones. ¿Cómo se sienten ahora que ya está consumado el campeonato?
AR:Estamos muy contentos. Lo merecíamos, trabajamos con este objetivo durante todo el torneo y por suerte se nos dio. Creo que se notó el esfuerzo de todo el grupo para conseguirlo y por eso lo festejamos con tanta alegría, realmente lo merecíamos.
DC: ¿Cuál crees, como Director Técnico, que fue la clave para conseguir el ascenso?
AR: La clave sin duda fue el grupo. Por suerte me tocó un grupo bárbaro, son chicos que trabajaron con mucha responsabilidad durante todo el torneo, viniendo a los entrenamientos, y la verdad que me hicieron muy fácil mi trabajo. Es un grupo humano excelente.
DC: ¿Cómo te sentís respecto a la forma en la que se consumó el ascenso, sin jugar el partido definitorio?
AR: Y, por un lado te quedas con las ganas de jugarlo el partido, de ganarlo y hacer la fiesta completa. Pero la verdad fue que lo festejamos como un triunfo, nos sacó de encima la presión y pudimos decir “ya está”. Era un partido difícil, aunque sé que los chicos lo hubiesen podido ganar.
DC: Ahora que ya están en primera, ¿Cómo se ven en la nueva categoría?
AR: La verdad que no nos preocupa, tenemos un grupo excelente y vamos a seguir trabajando como hasta ahora para lograr hacer lo mejor posible en primera. {mxc}





