El Sosiego y Venado empataron un partido caliente en donde hubo goles y piñas. El 2 a 2 dejo mejor parado a los locales que siguen manteniendo los 6 puntos de ventaja de cara a las últimas fechas y se acercan al tan ansiado objetivo: el campeonato.
Las 13.45 marcaba el reloj del árbitro, los jugadores del Sosiego ya estaban entrando en calor cuando empezaron a llegar los miembros del Venado. En las miradas y las charlas de todos los hombres que pisaban el campo de juego se podía evidenciar que este no era un partido más. Sin dejar de lado que este partido es un clásico entre countries vecinos, también estaba en juego la lucha por el primer puesto del torneo.
Y el partido comenzó así, con mucha lucha y pocos espacios. El Sosiego esperaba, ya que el empate era un resultado que los favorecía, Venado con la responsabilidad de ir a buscar el triunfo para descontarle 3 puntos en la lucha. La primera llegada fue para los visitantes, con un cabezazo que paso cerquita del travesaño. Minutos después respondió Sosiego con un tiro cruzado que se fue muy cerca del palo izquierdo. El encuentro no daba espacios para las llegadas claras y la adrenalina hacia que los jugadores cometieran muchos errores.
A los 21 minutos del primer tiempo el árbitro pita penal para el equipo verde y blanco. Sebastiam Szajewicz había gambeteado a 3 jugadores rivales y cuando entro al area recibió una patada de un defensa rival. Para el juez no hubo dudas y el que se dispuso a patear la pena máxima desde los 12 pasos fue Ignacio Minian. Martin Vijnovsky, el arquero local, pudo detener el remate bajo que iba al palo izquierdo, pero el defensor de Venado se quedó con el rebote y marcó el primer gol del partido.
Este baldazo de agua fría pareció despertar a los jugadores locales, que hasta ese instante se habían visto mínimamente superados por Venado, el equipo que esta arriba en el marcador. A los 28, David Treynian, arquero visitante, le saca un mano a mano a uno de los delanteros de Sosiego, y 7 minutos después, es decir, a los 35, luego de un centro largo a partir de un tiro libre, y de un cabezazo de Gustavo Grinberg que se le escapó de las manos al uno visitante, el Sosiego llego al tan deseado empate. Era el 1 a 1 y la tranquilidad de poder tener de vuelta en su poder los hilos del partido. El primer tiempo termino con un tiro desviado de Jonathan Cataife para los verde y blancos.
La segunda parte empezó de la misma manera, la pelota muy disputada en la mitad de la cancha, muchas impresiones por causa de los nervios y pocas llegadas a los arcos. Recién a los 12 del complemento Federico Stocki armó una gran jugada que terminó en el 2 a 1 a favor de los locales. Arrancando por la punta izquierda, el hábil número 7 dejo atrás a dos marcadores y cruzando su tiro la puso al segundo palo del arquero. A partir de este momento parecía que el resultado estaba cerrado y que Sosiego se quedaría con los 3 puntos y con un pie en el campeonato.
Pero como en el futbol no hay nada seguro hasta que el juez no termina el partido, el Venado llegó al empate. Y ¿cómo sucedió esto? Luego de un tiro libre ejecutado desde la mitad de la cancha, el arquero local salió mal y perdió el duelo con el delantero rival, quien puedo cabecear y permitir que Mariano Aizenberg marque el 2 a 2. Los dos goles de Venado marcados por sus dos centrales. Esto ocurrió a los 25 del segundo tiempo, todavía quedaban 15 para que se termine el partido, y los visitantes tenían la esperanza de poder llevarse los 3 puntos.
Pero el partido siguió igual, y en ese momento el cansancio ya pesaba en las piernas de ambos equipos. A las imprecisiones se le sumaron las patadas y golpes, y así fue que a los 38 uno de los jugadores visitantes acusó un codazo por parte de uno de sus rivales. Este hecho provocó la ira de los miembros del Venado, quienes quisieron hacer justicia por mano propia. A partir de esto se armó una pelea entre ambos equipos que hizo que el partido estuviera detenido durante casi 10 minutos. Un hecho de violencia que a pesar de que fuera un partido caliente y un clásico por el campeonato, no se justificaba.
Cuando el árbitro pudo calmar las aguas, se fueron expulsados un jugador de cada equipo. Por el lado del equipo local el que recibió la roja fue el autor del segundo gol, Federico Stocki, y para los visitantes el expulsado fue Esteban Boyanosky. El juez decidió adicionar 7 minutos más y la última situación de riesgo fue para el Venado. A los 45 minutos Mariano Aizenberg no pudo convertir el gol que hubiese significado el 3 a 2 para los visitantes y el delirio en el country vecino.
Pero el 2 a 2 no se movió del resultado al terminar el partido y los que festejaron fueron los locales. Que pudieron mantener la ventaja de 6 puntos ante su rival, quedando solo 6 en juego. Sosiego de esta manera se aseguró el primer puesto y con tan solo un empate será el próximo campeón. Venado tendrá que ganar y esperar los resultados de estas últimas fechas. El clásico terminó en empate, pero la sonrisa quedo del lado de los locales.





