En un partido memorable, El Sosiego, equipo que ocupaba hasta entonces la última posición del torneo, venció por 6 a 5 a El Ombú. El equipo local necesitaba una victoria para consagrarse campeón.
“¿Cómo hicieron para meterles cinco?” La pregunta que se hacía un jugador de El Ombú era la misma que se hacían todos los presentes. El mismo equipo que había perdido cinco a cero frente a Solar del Bosque hacía tres días, ahora daba un espectáculo de fútbol y goles. El Ombú también le marcó cinco goles a El Sosiego, solo que tuvo la desgracia de que los visitantes compensasen sus fallas defensivas con una delantera que se instaló en las pesadillas de Eduardo Rodríguez, el desafortunado arquero que debió sufrirla, y de toda la defensa local. Es que la inclusión de algunos nombres claves le cambió la cara completamente al equipo.
El Sosiego salió a la cancha de juego con una formación similar a la del miércoles, mientras El Ombú salió confiado y ya prácticamente festejando el campeonato. Durante los primeros minutos, nada contradijo las premoniciones locales. Carlos Barsamian tuvo, en quince minutos, por lo menos tres chances claras. El número catorce, Sergio Ramadan, también se enfrentó directamente a Boyadjian, quien tuvo que lucirse durante esos minutos. Era el Ombú el que llegaba con más claridad, si bien el control de la pelota estaba en los pies visitantes. Pero a El Sosiego le faltaba romper la última línea visitante, le faltaba la dosis de sorpresa necesaria para hacer fructífero alguno de los ataques intrascendentes en los que el auringegro se devanaba. Mientras, El Ombú llegaba poco pero bien, cada vez que avanzaban los delanteros locales, se encontraban de frente a Boyadjian. El Ombú apilaba ilusiones, hasta que a los 23, Gustavo Raposo, uno de los ausentes frente a Solar del Bosque que hoy reaparecía, se encargó de acabar con ellas. El número 10 marcó rompió el hielo y puso a su equipo, inesperadamente, uno a cero arriba. El aluvión de goles había comenzado, y tan solo 8 minutos después, el mismo Raposo marcaría el segundo. Penal, transformado en gol por el 10. No hubo respiro en El Ombú durante los últimos minutos. La defensa del Sosiego, bacheada y con ausencias importantes, estaba parada muy arriba, jugando a dejar en offside a los delanteros de El Ombú. Pero se jugaba con un offside muy fino, propenso a fallar en cualquier momento. Esa falla ocurrió a los 36 minutos, y fue el Superhéroe Radaman el que vio la chance y la aprovecha. Definición limpia de Ramadan frente a Boyadjian, el primer tiempo terminaba con un dos a uno totalmente remontable para los locales.
Pero con lo que no contaba El Ombú, era con que para la segunda mitad, El Sosiego mandaría a toda su artillería al ataque. El ingreso de Gabriel Cukier y Javier Etchegaray dio sus frutos inmediatamente. Sumado estos estaba la dirección y el talento de Jorge “Patrulla” Jimenez, más Raposo, Rodríguez, Pérez y compañía. Toda la carne al asador para comenzar con el espectáculo. No habían pasado los cinco minutos de juego, cuando pase de Gabriel Cukier para su hermano Claudio derivo en centro de este y cabezazo de Etchegaray para el tres a uno. El Sosiego pasaba por su mejor momento. Todo el equipo a excepción de los centrales se iba al ataque y los hombres de camiseta blanca hacían estragos en la defensa rival. Fueron minutos en los que El Sosiego dio una verdadera lección de buen fútbol. Menos de diez minutos del tres a uno, un excelente pase de Leonardo Muollo para Gabriel Cukier lo dejó solo frente a Eduardo Rodriguez. La definición exquisita de Cukier, por encima del arquero, puso el cuatro a uno y pareció sepultar las intenciones de campeón del equipo local.
Pero mientras un cuatro a uno en contra suele acabar con el espíritu de cualquier equipo, esto no ocurrió con El Ombú. Los locales no perdieron la motivación y encararon una remontada épica, impulsados por la ilusión de ser los primeros campeones del torneo Las Toscas-Diario Canning. Fue Ramadan el principal impulsor del regreso de El Ombú. Cinco minutos después del gol de Cukier, el superhéroe aprovechó un contragolpe que dejó mal parada a la arriesgada defensa visitante y convirtió frente a Boyadjian. Tres minutos después, otra vez el catorce volvería a vencer al uno de El Sosiego. Otra vez más, todo estaba a salvo gracias a Radaman.
El tres a uno inspiraba, El Sosiego había amainado en su potencia ofensiva y El Ombú estaba motivadísimo por la remontada que el turco Ramadan. El gol podía estar para cualquiera. Este partido que El Ombú pensaba estaba ganado antes de jugarse, se transformó inesperadamente en uno de los mejores del torneo. A los 23, Eduardo Rodríguez se lució frente a Javier Etchegaray. Inmediatamente después, una ofensiva local ponía en riesgo la ventaja visitante. En este partido de ida y vuelta donde nadie convertía, fue el absurdo el encargado de romper el hielo. Ramadan quedó frente a Boyadjian, el uno se lució y sacó el remate. El rebote dio en el palo, Mariano Achille quiso despejar, la pelota rebotó en Boyadjian y entró. El gol se contó para Carlos Barsamian, quien estuvo involucrado entre los tumbos que dio la pelota antes de entrar. Ahora estaban iguales en cuatro y con veinte minutos por jugarse. La ilusión de El Ombú se renovaba, el campeonato estaba cerca. Pero con el empate, revivió El Sosiego. Minutos después del cuatro a cuatro, una buenísima jugada colectiva terminó en gol para el aurinegro. Cabezazo de Etchegaray en el área seguido de otro cabezazo del Mono Hernán Rodríguez. Golazo. La potencia ofensiva de El Sosiego se ponía en evidencia. La sociedad Rodríguez-Etchegaray daba sus frutos y los volvía a dar. Otra vez más, dos minutos después del gol de Rodríguez, un pase del Mono dejó en posición inmejorable a Ethegaray, que definió de manera impecable. Seis a cuatro, dos cachetazos que mataban la increíble remontada que había tenido El Ombú. El partido agonizaba y ya los dos equipos tenían espacios para jugar. Lo que no tenían era tiempo. El partido se moría con un seis a cuatro que parecía inapelable. El Sosiego se había llevado por delante todo planteo previo respecto a este partido. El equipo de camiseta blanca destiló buen juego en ofensiva, si bien dio muchas ventajas en defensa. El Ombú, candidato a campeón, no desaprovecho esas ventajas, pero aun así no fue suficiente para frenar el aluvión aurinegro. Los dos equipos dieron un gran espectáculo, uno de los mejores si no el mejor de este torneo Las Toscas-Diario Canning. A los cuarenta minutos, Carlos Kechichian marcaría el cinco a seis que iría a las planillas, pero ya sin la ilusión del empate y mucho menos del triunfo. La aparición inesperada de este equipo de El Sosiego acabó, al menos momentáneamente, con las ilusiones de campeón de El Ombú. Se vio en la cancha del equipo de casaca inglesa un verdadero espectáculo de fútbol y goles.





